Alentar a la población a tener estilos de vida saludables.
En 1987, la OMS definió la promoción de la salud como “el proceso de capacitar a la población para que aumente el control sobre su propia salud y la mejore”. (Fiorentino, 2017, p. 47)
Esto nos da un panorama muy amplio para actuar, ya que el estado de salud no implica únicamente el hecho de no estar enfermo, sino a disfrutar de un buen estado físico, mental y social. Así que actualmente no podemos concebir a la salud como un estado, es más un proceso continuo, desde un estado mínimo a uno óptimo.
La salud mental es entonces un bienestar y sensación de estar satisfecho con la vida, tanto en lo individual como en lo colectivo en sociedad. Toda acción orientada hacia generar un alto nivel de bienestar, calidad de vida, disfrutar el desarrollo humano y alcanzar el más alto nivel posible de salud, vendrá a ser: promoción de la salud.
Para alcanzar estos niveles es necesario tener en cuenta diversos factores que no forman parte interna del individuo, pero, satisfacen sus necesidades básicas, estabilidad económica, empleo, desarrollo social, alimentación sana, oportunidades de crecimiento, calidad en el medio ambiente, justicia social, etc. En la parte interna tenemos determinantes como: creencias, convicciones, atribuciones, expectativas y emociones. Todo esto va a influir en una buena salud mental.
¿Qué pasa cuando los factores externos e internos contrastan?
Por poner un ejemplo de carácter general: el tema de las personas desaparecidas y los altos índices de violencia. Este es un factor que golpea directamente a la salud mental y psicológica de la ciudadanía, tenemos regiones en el país en donde no existe oportunidad de desarrollo o sensación de bienestar, porque la delincuencia tiene control absoluto del entorno. Esto quiere decir que por más que se piense en acciones para motivar a las personas a adoptar comportamientos saludables, las realidades de ciertos entornos no lo permiten. Incluso podríamos hablar de la salud mental como un privilegio para pocos, la mayoría de los mexicanos vivimos en situación de riesgo y estamos expuestos a que se nos quebrante la sensación de bienestar en cualquier momento.
La promoción para la salud se desarrolla entonces en diversos entornos los cuales tienen características comunes, se fundamentan en la colaboración – acción y participación social. Coinciden todos los modelos en que se debe desarrollar en las personas su potencialidad para controlar y proteger su propia salud y cooperar con la de otros. (Estrada Paneque, et. al. 2010).
La promoción de la salud ha cambiado a través del tiempo, desde prácticamente no existir, hasta hoy en día en que se concibe como un modelo biopsicosocial, que ve a las personas de modo íntegro con su humanidad, encaminado a potenciar sus capacidades para crear y disfrutar un mejor ambiente.
Fuentes:
Estrada Paneque, M. U., Vinajera Torres, C., & Estrada Vinajera, G. M. (2010). Algunas consideraciones sobre salud humana y promoción para la salud. MEDISAN, 14(6), 864-872.
Fiorentino, M. T. (2017). Conductas de la salud. En Oblitas, L. A. (Ed.), Psicología de la salud y calidad de vida (pp. 47-67). Cengage Learning.
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